La mejor forma de elegir calzado

 

No existe nada peor que cuando te das cuenta de que los zapatos perfectos que te probaste en la tienda hacen que te duelan demasiado los pies cuando los usas. Aquí tienes una guía práctica para ayudarte a elegir el mejor calzado.
 

Calcetines

Cuando compras un calzado, recuerda probártelo con el par de calcetines que consideras que usarás. Puedes llevarlos puestos o dentro de tu bolsa.

Largo

Tu zapato debería ser de aproximadamente media pulgada más largo que tu pie, para así asegurarte de que tus pies tienen lugar para moverse y poder evitar cualquier fricción. Mide el largo de tu pie hasta la punta de tu dedo más largo; y recuerda!

Ancho

El calzado debe sentirse cómodo en tu pie en el punto más ancho, para así prevenir roces. Así que asegúrate de que no haya puntos de presión. Si no puedes retraer los dedos de tus pies, entonces los zapatos son muy ajustados.

Profundidad

La parte superior no debe presionar hacia abajo la parte superior de tu pie, especialmente en la punta. Este tipo de presión puede generar irritación en la piel, problemas en las uñas y calambres. La profundidad del calzado será la correcta si puedes flexionar el pie.

Talones

El calzado debe adaptarse a tus pies con firmeza alrededor del talón, especialmente en los zapatos deportivos. Un talón inestable hace que tu pie pueda deslizarse, y esto puede provocar dolor e irritación.

Plantilla

Es importante elegir una plantilla o un calzado con una plantilla con forma anatómica capaz de respaldar a tu pie en los puntos de apoyo correctos. Los zapatos con plantillas removibles son muy prácticos, ya que se puede quitar la plantilla para colocar las que son ortopédicas o se pueden colocar plantillas más anchas para evitar el dolor de pies a lo largo del día.

Forro

El revestimiento del calzado debe ser suave y libre de arrugas o cualquier costura elevada. Esto ayudará a evitar cualquiera irritación o daño a tu piel.

Parte superior

Sea cual fuere el material de la parte superior, asegúrate que sea flexible y que no impida el movimiento de tus pies. También es importante considerar que tu pie debe poder respirar, para que no se recaliente y se produzcan olores.

Suela

El material de la suela debe ser liviano, duradero y tener una buena sujeción. Intenta elegir un calzado que le ofrezca protección a tus pies de las piedras u otros objetos del suelo que puedan terminar lastimándote.

Cierre

De ser posible, elige un calzado con cordones, tiras o hebillas, para que tú mismo puedas ajustar el cierre y que éste se adapte a tus necesidades.

Tamaño

Nuestros pies se desarrollan por completo a los 18 años de edad, pero tu tamaño y forma pueden cambiar con la edad o con el embarazo. La forma del calzado y el ajuste también hacen a la diferencia. Así que es mejor elegir uno que sea cómodo y donde tu pie también se sienta así.

Prueba y error

Siempre pruébate ambos zapatos: la mayoría de los pies de las personas varían apenas en tamaño, así que elige la talla del pie más largo. Tu pie se ensancha cuando colocas todo tu peso corporal en él, así que ponte de pie. Siempre es bueno comprar zapatos por la tarde o por la noche, cuando tus pies están alargados después del estrés del día.

Un pequeño truco

Finalmente, asegúrate de caminar en la tienda con el calzado puesto; inclusive el material más suave puede que no te brinde el confort necesario cuando te mueves. Debes usar el calzado por al menos 10/15 minutos, así que mantén puesto el zapato que te interesa, y camina todo lo que sea posible alrededor de la tienda.